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Lenguaje no verbal: señales que nos delatan

¿Alguna vez has conocido a alguien y te ha generado desconfianza o rechazo sin saber el por qué o sin un motivo aparente? A menudo, las personas que son intuitivas resultan buenas interpretando el lenguaje no verbal de los demás. Muchas se refieren a esta capacidad sin saberlo con expresiones del tipo: “he tenido una corazonada” o “esta persona me da mala espina”.

 

A través del lenguaje no verbal siempre estamos comunicando y, la mayor parte del tiempo, lo hacemos de forma inconsciente. Conocer un poco acerca de esta forma de comunicación puede darnos pistas acerca de las actitudes de los demás con respecto a nosotros, presentarnos de una forma más segura en las relaciones o mejorar la comunicación, entre otras posibilidades.

 

lenguaje no verbal
Arms Crossed, por Forest Runner

 

 

Sin duda, una parte muy importante y amplia de la comunicación es no verbal. Pensemos por ejemplo en las posturas que adoptamos con el cuerpo, como gesticulamos a menudo con las manos, las expresiones faciales con sus múltiples matices, la mirada e incluso la forma en la que colocamos los pies y las piernas al estar sentados o mientras permanecemos de pie. A estos aspectos, propios del lenguaje corporal, habría que añadir otros como la comunicación proxémica y la paralingüística. La proxemia hace referencia al estudio del espacio interpersonal, es decir, la cercanía o distancia que guardamos con respecto a los demás cuando nos relacionamos, y también las posturas que adoptamos. La paralingüística observa aspectos del lenguaje como la entonación, el volumen, la velocidad al hablar o el tono.

 

La distancia que mantenemos en las relaciones revela aspectos como nuestra procedencia o cultura y también interés por el otro, dominancia, estatus o clase social. También la forma en la que modulamos la voz pone de manifiesto características sobre nosotros o sobre cómo nos sentimos. Por ejemplo, una persona nerviosa tenderá a hablar más rápido y una dominante lo hará empleando un tono de voz más alto de lo habitual. Por el contrario, las personas tímidas tienden a hablar con un volumen más bajo.

 

De los tipos de comunicación no verbal que hemos presentado, probablemente la que se da a un nivel más inconsciente es el lenguaje corporal o comunicación quinésica. También es el canal a través del cual expresamos más sin darnos cuenta, pero antes de entrar en interpretaciones acerca de las expresiones, gestos o miradas, es importante subrayar que cada señal ha de ser tenida en cuenta en relación con las demás. Es decir, que más que interpretar gestos o expresiones de forma aislada, debemos hacerlo en su conjunto para poder dotarlos de un significado adecuado al contexto y a la comunicación.

 

En cuanto al lenguaje corporal o comunicación quinésica, podemos afirmar que, expresamos prácticamente con todo el cuerpo. Desde la expresión facial, con la comunicamos todo tipo de estados emocionales y sus correspondientes matices…

 

La mirada, que aún formando parte de la expresión facial, supone un canal importantísimo a la hora de reforzar la comunicación. Recordemos que muchos animales nos miran también directamente a los ojos. Aquí son relevantes factores como la dilatación de las pupilas cuando algo nos interesa o atrae nuestra atención, la forma en la que miramos, el tiempo durante el cual mantenemos el contacto visual o, incluso, la cantidad de veces que parpadeamos.

 

Los gestos con las manos, que sobre todo ayudan a enfatizar el contenido de lo que se está diciendo. La forma en que las movemos al hacer ademanes, como las colocamos, si nos las llevamos a determinadas partes de la cara, como la nariz, o la boca o incluso ocultarlas en los bolsillos, pueden revelar actitudes e intenciones por nuestra parte e incluso delatar si estamos mintiendo al hablar.

 

La forma en la que colocamos los brazos, si los dejamos extendidos a lo largo del cuerpo o si los cruzamos sobre el pecho, lo que puede indicar, entre otros, disconformidad o rechazo.

 

Incluso la posición de los pies y de las piernas revela intenciones al margen de nuestra voluntad. El modo en que adelantamos un pie hacia nuestro interlocutor o si cruzamos las piernas o las mantenemos abiertas, puede revelar también aspectos como interés o atractivo por nuestro interlocutor, postura defensiva y dominancia.

 

La comunicación no verbal es un tema, sin duda, fascinante… En próximas entradas ahondaremos en cada uno de estos aspectos del lenguaje no verbal y los desarrollaremos en profundidad. Aprenderemos que significan determinados gestos, como podemos mostrarnos más atractivos y convincentes cuando comunicamos, e incluso a detectar si alguien nos está mintiendo.

 

 

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