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Sonambulismo: mitos y verdades.

El sonambulismo se considera un trastorno del sueño y está incluido dentro de las llamadas parasomnias, junto con los terrores nocturnos, la enuresis y el bruxismo. Lo padecen sobre todo niños y adolescentes y, hoy por hoy, se desconocen sus causas con lo que tampoco existe un tratamiento claramente establecido. Afortunadamente su curso suele remitir con la edad.

 

Los episodios de sonambulismo pueden durar desde unos pocos segundos hasta periodos más prolongados. De esta forma, los individuos que lo padecen exhiben conductas que van desde incorporarse en la cama y permanecer sentados, hasta realizar tareas o actividades más o menos complejas.

 

sonambulismoSe cree erróneamente que los episodios se producen durante la fase llamada de sueño REM o de sueño paradójico (la fase en la que tenemos los sueños, propiamente dichos). Con lo que no es siempre cierta la idea extendida de que la persona lleve a cabo en la vida real las acciones que está realizando durante el sueño. Lo más usual es que los episodios se produzcan en los estadios tercero y cuarto del sueño de ondas lentas, cuando la actividad del cerebro es menor (durante la fase REM hay una gran actividad cerebral, similar a la que experimentamos en vigilia, es decir, estando despiertos). Cuando soñamos, se produce una inhibición de las neuronas motoras de la médula espinal. Esto hace que permanezcamos paralizados de cuello hacia abajo, impidiendo así que realicemos las conductas que acontecen durante los episodios oníricos. Sí es cierto que a veces, durante el estadio cuarto del sueño de ondas lentas, puede producirse algún sueño El sonambulismo también puede presentarse combinado con episodios de terrores nocturnos. En este caso la persona lo vive con más desasosiego.

 

A veces los sujetos pueden llegar a salir a la calle, conducir un coche o agredir a otras personas bajo este estado. Contrariamente a otra creencia popular, se puede despertar al sonámbulo sin ningún tipo de riesgo para el sujeto que lo padece, pero sí es probable que muestre desorientación o incluso que se muestre agresivo, lo cual es algo comprensible si nos ponemos en su situación. Las personas que padecen este trastorno no suelen recordar nada en el momento del despertar. Normalmente, se suele guiar a la persona de vuelta a la cama o se la despierta con delicadeza. En otros casos se le puede incluso facilitar de alguna manera ayuda para finalizar la tarea que está realizando durante el episodio, como limpiar, de esta manera el sujeto se tranquiliza y vuelve a la cama por su propio pie.

 

Entre las causas que se señalan como implicadas están factores hereditarios; si los padres han padecido sonambulismo, el sujeto presentará más de un sesenta por ciento de probabilidad de padecer episodios también. También estrés, conflictos emocionales, uso y abuso de fármacos, consumo de alcohol y, en algunos casos, puede indicar algún tipo de trastorno mental. A pesar de esto, no se considera un trastorno serio. Como hemos indicado, tiende a desaparecer en la edad adulta y a menudo basta con incluir unas pautas de higiene del sueño o tratar la ansiedad que presenta el sujeto para que remita.

 

Aunque normalmente el riesgo es para las propias personas que padecen el trastorno, ya que a menudo se lesionan, existen casos documentados de agresiones e incluso asesinatos. En algunos de estos casos las personas fueron declaradas inocentes, ya que se consideró que no eran conscientes de sus actos. Lo que parece claro durante estos episodios es que, al menos, permanece activa una parte inconsciente, que es la que toma el control durante esos momentos guiando nuestros actos. También existen casos de personas que, habiendo superado en principio un trastorno alimentario, se levantan durante la noche para darse atracones en la cocina de los cuales después no recuerdan nada. Esto apunta a que el trastorno alimentario no está totalmente controlado, al menos a nivel emocional o inconsciente.

 

Las personas que se levantan durante la noche y caminan mientras están dormidas pueden tener los ojos abiertos y no levantan los brazos, como solemos ver a menudo en las películas.

 

¿Has conocido a alguien que padeciera este trastorno? Y si es así, ¿cómo has manejado la situación?

 

 

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