TERAPIA COGNITIVO-CONDUCTUAL

¿En qué consiste la terapia cognitivo conductual?

Se basa, principalmente, en las creencias o atribuciones que tenemos las personas acerca de las cosas y que determinan a menudo como nos sentimos y comportamos. Estas creencias, también llamadas esquemas cognitivos, actuarían muchas veces de forma inconsciente, guiándonos y condicionándonos más de lo que imaginamos. Esta interrelación entre pensamiento, emoción y conducta es clave para este enfoque y trabaja sobre la misma tratando de identificar como unos aspectos influyen sobre otros para poder modificarlos.

Cada individuo va elaborando sus propios esquemas acerca de sí mismo, del mundo y de los demás, a través de las distintas experiencias de aprendizaje que tiene a lo largo de la vida. El enfoque también se refiere a estos esquemas como pensamientos automáticos o distorsiones cognitivas, pues generan malestar o se consideran disfuncionales y desadaptativos para la persona.

A través de lo que se conoce como análisis funcional de la conducta, el terapeuta explora la relación entre los pensamientos automáticos o distorsionados y los sentimientos o emociones, los cuales a su vez determinarán la conducta en una situación concreta.

Para entenderlo mejor asumamos el supuesto de una fobia simple, por ejemplo una fobia a los perros. El sujeto ante la situación de interactuar con un perro puede tener creencias negativas del tipo: “me va a morder”, “los perros son peligrosos”, “va a notar que tengo miedo y se pondrá agresivo”,… Estos pensamientos distorsionados le producirán miedo y condicionarán de igual forma su conducta, que será de alejarse o rehuir la situación, por ejemplo, cambiarse de acera. Esta forma de reaccionar refuerza aún más la relación entre el pensamiento y la emoción. Si ayudamos a la persona a sustituir estos pensamientos por otros más objetivos y adaptados a la situación como: “está moviendo la cola, parece amistoso”, “los perros normalmente se muestran cariñosos”, “se ponen agresivos si se asustan, igual que las personas” o “el perro de mi abuelo era muy bueno”,… remitirá la ansiedad que venía experimentando en estas situaciones y podrá habituarse a permanecer en la acera e incluso empezar a interactuar poco a poco con perros. También podemos introducir estrategias como entrenar a la persona en alguna técnica de relajación para abordar la situación temida con una mejor predisposición.

Supongamos ahora que se trata de una persona con baja autoestima que tiene que asistir a una entrevista de trabajo. Ante esta situación probablemente se dirá a si misma cosas como: “soy un inútil”, “no sirvo para esto, no me van a coger en la entrevista” o “se van a dar cuenta de que estoy nervioso”. Así de seguro que se mostrará más nerviosa durante la entrevista o directamente optará por no presentarse a la misma.

Aparte de los esquemas cognitivos, también integra aspectos de aprendizaje propios de la psicología de la conducta, como la habituación, la extinción, el condicionamiento, la desensibilización… Por eso, la terapia cognitivo-conductual suele operar de forma graduada, estableciendo pasos intermedios que se van aproximando al objetivo final (por ejemplo, acariciar a un perro o presentarse a una entrevista de trabajo).

La terapia cognitivo conductual se puede emplear en un amplio espectro de problemas tales como: ansiedad (fobias, fobia social, trastorno obsesivo compulsivo, ansiedad generalizada, agorafobia, trastorno por estrés postraumático), depresión (depresión mayor, trastorno mixto ansioso depresivo, distimia, ciclotimia, trastorno bipolar), adicciones, (alcoholismo, tabaquismo y consumo de distintas sustancias) trastornos de personalidad, disfunciones sexuales, anorexia y bulimia, insomnio, sobreingesta compulsiva y etc.

Algunas de las estrategias más importantes que emplea este enfoque:

  • Terapia cognitiva de Beck
  • Terapia racional emotiva de Ellis
  • Terapia de conducta:

 

-Desensibilización sistemática

-Inoculación al estrés

-Resolución de problemas

-Autoinstrucciones

-Asertividad

-Modelado

-Condicionamiento clásico e instrumental

-Técnicas de biofeedback

-Parada de pensamiento